Filial Urología Pediátrica SCHU

“Hipospadias, entre amigos…”

En un contexto de camaradería y amistad, la Filial Pediátrica de la SCHU desarrollará el curso sobre Hipospadias, la malformación genital masculina más frecuente, en el próximo 43º Congreso Chileno de Urología en Puerto Varas. El Dr. Gabriel Martínez, presidente de la Filial de Urología Pediátrica, adelanta los alcances y el manejo de esta alteración congénita, así como la carga emocional que tiene para los niños y sus padres, que casi en su totalidad desconocen esta compleja patología al momento del diagnóstico.

“Como parte del 43º Congreso Chileno de Urología en Puerto Varas, nuestra Filial Pediátrica ha organizado este curso en el cual se desarrollarán y analizarán distintos aspectos respecto a las Hipospadias. Será en un contexto de camaradería y amistad, que nos permita compartir más íntimamente nuestras experiencias en el tratamiento de nuestros pacientes afectados por esta malformación, las que muchas veces pueden ser muy difíciles y complejas.

Hipospadias es un defecto congénito del pene, con detención del desarrollo embriológico de la uretra, que resulta en una apertura del meato en posición ectópica ventral. Comúnmente se asocia a un cierto grado de incurvación peneana ventral y a un prepucio redundante por dorsal e hipoplásico por ventral, denominado también como “prepucio alado”. Pero esta sola descripción anatómica no explica todo lo que implica esta patología, pues involucra una gran carga emocional a los padres, quienes casi en su totalidad, no conocen y nunca han escuchado hablar previamente de esta alteración.

Su incidencia no es menor, las Hipospadias aparecen en 1 de cada 300 recién nacidos vivos, y se instala como la malformación genital masculina más frecuente.

Las Hipospadias tienen la particularidad de que nunca una es igual a otra, pues las distintas combinaciones de su triada diagnóstica (meato ectópico-incurvación peneana-prepucio alado) o también la ausencia de alguno de los componentes de esta triada, hacen que cada niño tenga una situación individual y particular, lo que reviste especial importancia en la evaluación preoperatoria y en la decisión de la técnica quirúrgica que se elige en su corrección.

«Las hipospadias aparecen en 1 de cada 300 recién nacidos vivos, y se instala como la malformación genital masculina más frecuente»

Dr. Gabriel Martínez,

Presidente Filial Urología Pediátrica SCHU.

Clasificación y decisión quirúrgica

En general las Hipospadias se clasifican en Distales y Proximales, según la ubicación anatómica del meato uretral. Además de la posición del meato, son de importancia para la decisión quirúrgica los siguientes aspectos:

  • Grado de incurvación y torsión peneana.
  • Placa uretral y aspecto del glande: una cavidad profunda y una placa ancha facilita la tubularización de la uretra distal, y mejora el aspecto de la reparación. El glande pequeño dificulta la cirugía.
  • Tamaño peneano: los pees pequeños se favorecen con el uso de testosterona preoperatoria.
  • Calidad de la piel ventral: lo que indica uretra hipoplásica, la que demanda una disección cuidadosa para separar la uretra de la piel.
  • Cantidad de prepucio redundante dorsal que se puede usar
  • Escroto bífido o trasposición penoescrotal, el hipospadias severo a menudo se asocia a trasposición penoescrotal.
  • Desplazamiento caudal del pene, que resulta en penes cortos y “enterrados” difíciles de reparar.

Objetivos de la cirugía reparatoria

Los objetivos de la reparación quirúrgica de las Hipospadias son:

1º Corrección de la incurvación peneana,

2º Lograr una posición funcional del neomeato.

3º Buscar un aspecto estético adecuado.

La reparación puede hacerse en un tiempo o por etapas. La elección de la técnica depende de las características anatómicas mencionadas y de la experiencia personal del cirujano con una u otra técnica. Muchas técnicas quirúrgicas han sido descritas, la que se elige debe ser la más adecuada a cada paciente. Idealmente esta malformación debe ser corregida durante la infancia, una vez que el tamaño del pene sea el adecuado para la intervención. Generalmente esto ocurre entre los 6 y 18 meses de vida, antes del retiro del pañal. Esto disminuye problemas psicológicos asociados a reparaciones tardías de esta patología.

Muchos de estos aspectos y otros más, serán presentados y discutidos en nuestro curso, comparando nuestra enseñanza y experiencia en relación al manejo de las Hipospadias, con un viaje lleno de historias que se han escrito en el tiempo, producto de la interacción con nuestros pequeños pacientes y sus padres.  Además, aprovecharemos intensamente la experiencia de nuestro invitado, el Dr. Santiago Weller, urólogo pediátrico del prestigioso Hospital Garrahan de Buenos Aires. Los esperamos a compartir este viaje, que nos lleve a mejorar y optimizar lo que hasta ahora estamos haciendo.