Versión 2022

Premio Carlos Lobo Onell, al mejor Becado

Reconocer la excelencia en el desempeño académico y en el trabajo clínico quirúrgico de los (as) becados (as) de la especialidad, es el principal objetivo de este galardón que tuvo su primera edición en 2022 y su nombre recuerda a uno de los fundadores de la Sociedad Chilena de Urología. Este año los ganadores fueron los Dres. Cristian Urrutia, Becado de la Universidad de los Andes, y Daniel Coria, Becado de la Universidad de Chile.  Acá hablan de sus aprendizajes y planes futuros. 

Dr. Daniel Coria Guzmán, 

Residente 3er año Universidad de los Andes:

“Lo que más me llama la atención de la urología es la endourología”

Sus labores de residente las realiza en el Hospital Militar de Santiago y el Hospital Parroquial de San Bernardo. Señala que eligió la urología porque es una especialidad médico quirúrgica donde el urólogo tiene la posibilidad de resolver patologías del ámbito médico en el policlínico, como otras de la parte quirúrgica en el pabellón.

“Lo que más me llama la atención de la urología es la endourología, donde el abordaje mínimamente invasivo creo que es lo que va a futuro en cuanto a la urología y el tratamiento de las diferentes patologías”, dice el Dr. Coria. 

Confiesa que lo que más ha aprendido con la beca es la humildad con los pacientes, entender mejor al paciente y tratar de ponerse en su lugar. Asimismo, destaca el valioso trabajo en equipo que existe tanto en el Hospital Militar de Santiago como en Hospital Parroquial de San Bernardo. 

Desafíos nueva generación

Para el Dr. Coria los principales desafíos que tienen que asumir los urólogos y urólogas jóvenes que están a punto de salir o quienes recién egresaron, es que la urología está siendo una especialidad que se está sub-especializando mucho donde hay ciertas patologías que requieren de un abordaje más fino o de una persona con más experiencia en ciertos aspectos para ser resueltas. “Dicho esto, yo creo que los urólogos y urólogas que estamos partiendo nuestra carrera tenemos que ir a buscar un fellow en una subespecialidad para poder otorgarle mejores herramientas a nuestros pacientes”. 

Foco en salud pública

Sus planes después que termine la residencia son trabajar idealmente en el servicio público. “Quiero entregarle al país las herramientas que me han entregado mis diferentes docentes”, dice. Asimismo, añade que dentro de los próximos 5 años espera realizar un fellow en endourología.

Respecto del Premio Dr. Carlos Lobos Onell otorgado por la Sociedad Chilena de Urología, confiesa que fue una grata sorpresa. “Creo que es un premio que va detrás de mucho esfuerzo y sacrificio. Creo que todas las becas de urología, necesitan mucho sacrificio, harto trabajo y estudio, así que fue un gran placer y honor haberme ganado el premio por parte de la Sociedad”. 

 

Dr. Cristian Urrutia, 

Residente 3er año Universidad de Chile.

“Elegí urología porque es una especialidad médico quirúrgica”

El Dr. Urrutia se desempeña como residente en el Hospital Clínico Universidad de Chile, en el Hospital San José y el Instituto Nacional del Cáncer. Confiesa que el principal desafío de las nuevas generaciones de urólogos (as) es tomar todo el conocimiento para ir hacia una medicina de precisión, enfocada más en el paciente individual y desarrollar tratamientos mínimamente invasivos.

“Elegí urología porque es una especialidad médico quirúrgica. Médica porque nos da la oportunidad de diagnosticar al paciente a través de métodos diagnósticos como examen clínico, historia clínica y exámenes complementarios. Y quirúrgica porque nos permite realizar tratamientos a las patologías urológicas a través de procedimientos en consulta y en pabellón. Las vías de abordaje quirúrgico van cambiando día a día y eso la hace una especialidad muy atractiva, en constante evolución y dinámica. En ese sentido, las nuevas tecnologías nos ayudan bastante y eso nos motiva mucho a las nuevas generaciones de urólogos a avanzar y actualizarnos”, comenta el Dr. Urrutia. 

Aprendizajes

Sobre sus principales aprendizajes en estos tres años de beca señala: “Sin duda ha sido la adquisición de competencias, tanto clínicas como quirúrgicas. También el haber encontrado un equipo sólido y colaborativo, donde uno pueda dar su opinión y aprender de la experiencia de los compañeros. Finalmente, eso permite que cada habilidad quirúrgica que uno desarrolla, la va reforzando. En esta universidad, uno aprende a operar y también a enseñar cómo operar. Esa transmisión de conocimiento y experiencia es muy valorable”.

Nueva generación, nuevas competencias

Como parte de la nueva generación de médicos en formación urológica, el Dr. Urrutia reconoce que el conocimiento actualizado y las nuevas tecnologías son importantes para entregar una medicina de precisión, mínimamente invasiva y centrada las necesidades de salud de las personas. “El principal desafío de las nuevas generaciones de urólogos es tomar todo el conocimiento que aparece día a día en urología para ir hacia una medicina de precisión, enfocada más en el paciente individual y desarrollar tratamientos cada vez más mínimamente invasivos de próstata, que no necesiten de la cirugía abierta convencional”.

El Dr. Cristián Urrutia también proyecta lo que será su formación urológica y ejercicio de la medicina. En su plan considera privilegiar la salud pública y trabajar en el Hospital Clínico Herminda Martín de Chillán, su ciudad natal, junto con proseguir en la especialidad a través de un fellow de laparoscopía urológica.

Por último, tiene palabras de agradecimiento por el galardón obtenido: “Asumí el premio como un reconocimiento al estudio y al esfuerzo académico que acompañan el trabajo clínico y quirúrgico que desarrollamos los residentes. Solo agradecer a la Sociedad por haber instaurado este premio, que es un estímulo para ser eficientes en lo clínico y quirúrgico, y además esforzarnos en lo académico. Todo ello en su conjunto nos permite entregar una mejor atención y tratamiento a los pacientes durante nuestra residencia”.