Rol de urología en prevención de ITS
PrEP y PEP: dos estrategias claves para detener la epidemia de VIH en Chile
Los urólogos y urólogas son parte importante del control del VIH y otras Infecciones de Transmisión Sexual (ITS). Esto porque que muchas veces la primera consulta de pacientes que presentan ITS, es debido a que los primeros síntomas son en la zona urogenital. En esta nota, el Dr. Reinaldo Rosas, infectólogo especialista en VIH, explica por qué los urólogos pueden jugar un papel clave en el control de esta epidemia, y que rol cumple el PrEP y PEP como estrategias potentes a la hora de prevenir el VIH.
A nivel mundial, en los últimos 10 años el VIH ha demostrado una caída del 32% en cuanto a los nuevos casos. Sin embargo, lamentablemente Chile va en la dirección contraria. Se estima que actualmente hay entre 40.000 a 50.000 personas no diagnosticadas con VIH y alrededor de 7 mil casos nuevos al año. Siendo las personas jóvenes las más afectadas.
Por su parte, la prevalencia de VIH en Chile en la población en general es de 1 cada 200 personas. Asimismo, el grupo de hombre que tiene sexo con hombre, el 15% está contagiado de VIH. Mientras que en la población trans el 50% está contagiado.
A juicio del Dr. Reinaldo Rosas, internista e infectólogo especialista en VIH, los urólogos y urólogas son parte importante del control del VIH e ITS. Muchas veces la primera consulta de pacientes que presentan ITS, es debido a que los primeros síntomas son en la zona urogenital. “Por lo tanto ahí es donde viene la estrategia preventiva a tomar un mayor rol, en la consejería y la educación, tanto del uso del condón, vacunarse para algunas enfermedades que son transmisibles y que pueden prevenirse con vacuna y también ofrecer el PrEP y PEP”, indica el Dr. Rosas.
PrEP: prevención antes del encuentro de riesgo
El PrEP, cuyo acrónimo es profilaxis pre-exposición, es una estrategia para prevenir el contagio de VIH. Se toma preventivamente antes de tener un encuentro de riesgo para prevenir el contagio desde una persona que tenga VIH, y que eventualmente no sabe que está contagiada o que sabe y no está en tratamiento.
“Lo primero que hay que hacer para ver si el paciente quiere hacer PrEP, es informarlo: de qué se trata, en qué consiste y cuáles son las probabilidades de contagio usando esta estrategia preventiva”, aconseja el Dr. Rosas.
En el sistema público el PrEP es de acceso gratuito. No así en el sistema privado, cuyo costo dependerá del seguro del paciente.
“El programa de PrEP es una iniciativa en la cual cada tres meses hacemos un test de VIH, el que hoy día incluso puede ser un autotest que se vende en las farmacias para verificar que la persona no tiene VIH. Porque para hacer PrEP la persona tiene que estar negativo para VIH. Una vez que eso está confirmado nosotros podemos ir prescribiendo este tratamiento, asociado a todas las otras recomendaciones, en cuanto a las otras infecciones de transmisión sexual”, explica el infectólogo.
PEP: prevención post encuentro de riesgo
A diferencia del PrEP, el PEP es una profilaxis post exposición. Es decir, después del encuentro o situación de riesgo. Por ejemplo, después de un accidente cortopunzante con una aguja, el no uso de preservativo, un encuentro casual con una persona que puede ser de riesgo, después de un encuentro sexual con varias parejas que no son ubicables o una persona que no sabe porque a lo mejor hubo consumo de droga y alcohol.
“Cualquier paciente que haya tenido una exposición de riesgo, uno debe ofrecer esta estrategia preventiva”, indica el Dr. Rosas.
El infectólogo explica que el PEP permite detener el contagio siempre y cuando se ocupe durante las 72 horas desde la exposición de riesgo. “Por lo tanto, uno debiera prescribirlo lo antes posible, ojalá a las pocas horas, pero hasta 72 horas”, enfatiza.
En Chile el PEP se puede comprar en las cadenas de farmacias. La pastilla PEP que contiene tres medicamentos, tiene un costo aproximado de entre $ 70.000 a $ 80.000
En salud pública generalmente se adquiere en las unidades de atención y control en salud sexual que son los UNACESS y en los servicios de urgencia. “Pero el problema de los servicios de urgencia que hoy día solo tienen PEP para las víctimas de abuso sexual. Para una exposición más casual esto no está considerado y, lamentablemente, aún tenemos que recetarle el medicamento y tiene que ver la forma de adquirirlo igual como lo hacen las personas en el sistema privado”, advierte el doctor.
Consejería hoy y siempre
Además de prescribir el PrEP y PEP en los casos necesarios, el Dr. Rosas recalca que es muy importante la consejería que el médico debe tener siempre con el paciente. Además, la exposición a una situación de riesgo genera mucha angustia y ansiedad. Por lo tanto, el paciente necesita una contención.
El Dr. Rosas cree que no siempre es necesario derivar a un subespecialista en todos los casos. “En quienes yo recomiendo que lo veamos de manera conjunta, en pacientes que tienen otras infecciones o que tienen infecciones recurrentes o cuando el paciente requiere más información”.
Asimismo, advierte, que la epidemia es de tal magnitud que es imposible que sea solo una estrategia del punto de vista médico. “Nosotros los médicos debiéramos estar todos en condiciones de abordar estas estrategias, por ejemplo post exposición y también pre-exposición. Hay una tremenda brecha de desinformación y es ahí donde está la principal labor nuestra”
Recalca que es importante normalizar el uso de estas estrategias y difundirlas más allá de la comunidad médica. “La información debe estar disponible en los medios de publicidad, las redes sociales y es ahí donde tenemos una deuda comunicacional donde podamos llegar ojalá a grupos etarios más jóvenes que es donde se concentran hoy en día los casos de nuevos contagios”.
“Es importante que los urólogos y urólogas se sumen a esta estrategia, que la conozcan, que se sientan seguros para prescribirla, que se familiaricen con que esto es una estrategia de largo aliento, no es solo ver al paciente una vez, sino que es una educación continua, es un seguimiento de largo plazo y obviamente estamos nosotros los infectólogos para cooperar y así podamos tener menos contagio de VIH”, finaliza.