Vacuna podría modular el microambiente

bacteriano de pacientes con vejiga neurogénica

El proyecto de investigación de esta vacuna está siendo realizado por urólogos de Clínica Meds, Hospital Mutual de Seguridad de Santiago y el Hospital San Borja Arriarán, y contará con el apoyo financiero de la Sociedad Chilena de Urología. 

El estudio de la microbiota en varios órganos del cuerpo es una tendencia bastante importante en la actualidad. Hasta hace algún tiempo se suponía que la vejiga estaba completamente estéril cuando no había infección urinaria. Sin embargo, investigaciones recientes han demostrado que la vejiga tiene una microbiota propia que probablemente tiene gran importancia en una serie de enfermedades, como la infección urinaria recurrente, el dolor pélvico crónico e, incluso, la hiperactividad del detrusor. 

Por esta razón, un grupo de investigadores liderados por el Dr. Humberto Chiang, decidió realizar un estudio inédito sobre la microbiota de la vejiga en portadores de vejiga neurogénica que utilizan auto cateterismo intermitente de rutina. 

Según explica el Dr. Chiang, este grupo de pacientes presenta de manera regular infecciones urinarias básicamente por la disfunción vesicoesfinteriana que los aqueja y también, por la necesidad de hacer auto cateterismo intermitente como uno de los tratamientos habituales. Las personas más afectadas con esta situación son principalmente un grupo de hombres jóvenes que son los más proclives a sufrir traumatismos de la columna vertebral con lesiones de médula espinal.

«Lo que nosotros esperamos es que el estudio nos permita abrir un campo donde podamos analizar la microbiota de la vejiga en distintos tipos de pacientes»

Dr. Humberto Chiang

Investigación

“En este grupo de pacientes hemos decidido no solo evaluar cuál es la microbiota existente en la vejiga de ellos, lo que nos permitirá compararlo con la microbiota existente en pacientes sin vejiga neurogénica o en pacientes con otras patologías, sino que también hemos decidido investigar el cambio que introduce en esa microbiota una vacuna contra Escherichia coli. Esta vacuna utiliza dos cepas de Escherichia coli y se administra por vía oral, de manera que nosotros esperamos que esta vacuna modifique de alguna manera la microbiota de los pacientes en estudio”, señala el Dr. Humberto Chiang. 

Añade que en el caso de que la vacuna efectivamente disminuya la cantidad de infecciones urinarias – especialmente por Escherichia coli, que es el germen más frecuente – podría introducir una mejora significativa en el riesgo de infección urinaria en el grupo de estos pacientes. 

Por otro lado, si la vacuna modifica positivamente la microbiota de la vejiga y permite que esta se parezca más a la microbiota de pacientes que no tiene vejiga neurogénica o que no realizan auto cateterismo, este solo cambio podría producir algún beneficio para los pacientes. 

“Lo que nosotros esperamos es que estudio nos permita abrir un campo donde podamos analizar la microbiota de la vejiga en distintos tipos de pacientes, ya no solo pacientes con vejiga neurogénica, sino que pacientes con infecciones urinarias recurrentes, con dolor pélvico, con hiperactividad primaria del detrusor o con otras patologías y podamos de alguna manera ir relacionando cambios en la microbiota con la aparición de patologías en ese tipo de pacientes”, destaca el Dr. Chiang.