Pese a que en Chile, la medicina privada cuenta con un excelente nivel respecto a los países desarrollados en cuanto al diagnóstico y tratamiento del cáncer de próstata, aún nos falta avanzar en el diagnóstico molecular y genómico. Respecto a la medicina pública, resulta imperativo actualizar las guías GES.

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cáncer de próstata en Chile

Pese a que en Chile, la medicina privada cuenta con un excelente nivel respecto a los países desarrollados en cuanto al diagnóstico y tratamiento del cáncer de próstata, aún nos falta avanzar en el diagnóstico molecular y genómico. Respecto a la medicina pública, resulta imperativo actualizar las guías GES.

Según el Ministerio de Salud, este tipo de cáncer es el segundo tumor maligno más frecuente en la población mundial masculina con 1.276.106 casos nuevos reportados durante el año 2018. En Chile, la incidencia de cáncer de próstata es alrededor de 50/100.000 habitantes, lo que varía significativamente dependiendo de la edad del paciente, ya que a partir de los 80 años aumenta a 1.000/100.000 habitantes.  

El Dr. Pedro Recabal, uro-oncólogo de la Fundación Arturo López Pérez y uno de los integrantes de la mesa redonda sobre cáncer de próstata en el Curso Anual de Urología, comenta que Chile cuenta con un nivel muy bueno con respecto al diagnóstico y al tratamiento del cáncer de próstata. “Me parece que con respecto a los países desarrollados estamos más atrasados en el diagnóstico molecular y genómico. Recién se está empezando a considerar la secuenciación como parte integral de lo que es el diagnóstico y evaluar el nivel de agresividad de los cánceres para definir las terapias dirigidas. Hoy tenemos esa parte muy focalizada en algunos aspectos del tratamiento y el diagnóstico, pero no es algo estándar para todos los pacientes”, señala. 

Con respecto a las tecnologías que se utilizan para hacer el diagnóstico, el especialista señala que la resonancia magnética se ha masificado, al igual que en los países desarrollados. Sin embargo, en Chile aún no contamos con un resonador PET que, probablemente, será la forma en que se hará el diagnóstico por imágenes en el futuro. “En relación a la biopsia, más centros han adoptado la biopsia por fusión como el estándar de tratamiento y de diagnóstico hoy en día, sin embargo, esta tecnología todavía no está disponible en el sistema público”, lamenta el Dr. Recabal. 

La selección del paciente es crucial para obtener los mejores resultados y minimizar los efectos secundarios.«

 Dr. Pedro Recabal,

Uro-oncólogo Fundación Arturo López Pérez. 

Diferencia entre medicina privada y pública

En relación al diagnóstico y tratamiento del cáncer de próstata en el sistema público, el Dr. Recabal afirma que el diseño de las guías GES se realizó en base a la última actualización de ese momento. “Sin embargo, en este periodo ha habido un gran avance tanto en el diagnóstico como en el tratamiento. Hoy en día no estamos haciendo prácticamente nada de lo que está estipulado en la norma GES y, desgraciadamente, los pacientes del sistema público se rigen por esa norma”, describe. 

Agrega que todos los pacientes reciben una biopsia sistemática. Sin embargo, la posibilidad de realizar un PET y resonancia es caso a caso. “Generalmente la estratificación se hace con cintigrama, que nosotros prácticamente no lo utilizamos. Solo en el San Borja Arriarán se lleva a cabo cirugía robótica, por lo tanto, a la mayoría de los pacientes del sistema público se les realiza cirugía abierta o radioterapia. Tampoco hay disponibilidad de drogas de alto costo, como las terapias hormonales de segunda generación”, comenta.

Principales desafíos respecto al cáncer de próstata

Según el Dr. Recabal, establecer cuáles son los reales riesgos del paciente y entregar una combinación de terapia que sea el ideal para el paciente específico, es uno de los principales desafíos en el tratamiento del cáncer de próstata en Chile. “Muchos urólogos se entrenan en una técnica y creen que pueden usarla en todos los pacientes. En realidad, la selección del paciente es crucial para obtener los mejores resultados y minimizar los efectos secundarios”, enfatiza. 

Agrega que muchas se utilizan combinaciones de tratamiento, por ejemplo, radioterapia con hormonas o quimioterapia con hormonoterapia, por ejemplo. “Ahora los pacientes que tienen metástasis utilizan dos formas de hormonoterapia más radioterapia. Por lo tanto, establecer el riesgo del paciente y cuál es la mejor combinación de tratamientos es el desafío más importante, además de incluir la capacidad funcional del paciente para ver su expectativa de vida y así definir si es que uno realmente debería realizar un tratamiento intensificado o un tratamiento un poco más suave para minimizar los efectos secundarios y priorizar la calidad de vida, por sobre la expectativa de vida”, asevera. 

Respecto al Curso Anual de Urología, el Dr. Recabal adelanta que, entre otros temas, se dará énfasis al análisis de los nuevos agentes de hormonoterapia para terapia sistémica.