Además de su pasión por la urología, el Dr. Gabriel Catalán, Jefe de Urología en el Hospital Padre Hurtado, es un destacado pianista que partió con apenas 8 años de edad. Siempre encuentra el espacio para tocar piano.
Un pianista en el campo de la urología
Dr. Gabriel Catalán
Además de su pasión por la urología, el Dr. Gabriel Catalán, Jefe de Urología en el Hospital Padre Hurtado, es un destacado pianista que partió esta pasión musical con apenas 8 años de edad. Pese a su apretada agenda, siempre encuentra el espacio para tocar piano.
La música y el piano siempre estuvieron presentes en la vida del Dr. Gabriel Catalán, quien además es urólogo de Clínica Alemana de Santiago y docente de la UDD. “Mi madre también era médica y tocaba piano, un instrumento musical que siempre estuvo en mi casa, por lo que desde niño escuché música clásica, era algo cotidiano para mí”, cuenta el Dr. Catalán.
Sin embargo, su inicio como pianista fue algo totalmente fortuito. “Cuando estaba en el colegio, a un compañero de curso le habían regalado un teclado y cuando empezó a tocar, él también se propuso hacerlo”, recuerda.
Así a partir de los ocho años, se inició en el camino musical, ingresando más tarde a la Escuela Moderna de Música, donde comenzó con clases de repertorio clásico.
“Me gustan los grandes compositores alemanes Beethoven, Bach, Brahms, pero también Chopin, así como la música del Siglo XX como Ravel o Debussy. También me gustan algunos compositores rusos”, dice el doctor Catalán quien reconoce que muchas veces no tiene tiempo para practicar, pero que intenta hacerlo durante la semana y en sus tiempos libres intentando compatibilizar trabajo y la vida de familia.
El profesional cuenta que en su casa su señora es violinista y juntos hacen música de cámara, así como con algunos músicos. Su hija mayor toca piano y la menor, el chelo, por lo que siempre está rodeado de música. “La música es esencial, una compañera constante que permite expresarte. Te permite ver las cosas con un distinto prisma a medida que uno va envejeciendo. Para mí, es un ámbito más íntimo, muy personal”.