Dra. Perla Yunge mientras cursaba la especialidad en el Hospital Van Buren, solicitó a la Universidad de Chile para formarse como la primera uróloga pediátrica de la V Región.
Dra. Perla Yunge
Abrió camino a la pediatría urológica en la Quinta Región

Con más de cuatro décadas de trayectoria, fue de las primeras mujeres en integrarse a la urología. Mientras cursaba la especialidad en el Hospital Van Buren, solicitó autorización a la Universidad de Chile para formarse como la primera uróloga pediátrica de la Quinta Región. De esta manera cumplió sus sueños y abrió campo en el área a las futuras generaciones.
En 1971, la Dra. Perla Yunge entró a la Universidad de Chile, de Valparaíso – actualmente Universidad de Valparaíso– a cumplir el sueño de su vida: estudiar medicina, debiendo así dejar de lado otra de sus grandes pasiones, el ballet.
La carrera de medicina la estudió con dedicación y pasión. Se sintió atraída por la pediatría, nefrología y cirugía. Y cuando cursó las especialidades médico-quirúrgicas, sintió que definitivamente la urología pediátrica reunía todo lo que le interesaba. Sin embargo, estaba el problema que esa especialidad no existía en la Quinta Región.
En quinto año, el Dr. Omar Jara –jefe del Departamento de Urología y docente de la Universidad de Chile– la reconoció como la mejor alumna del ramo del año 1975. “Fui ayudante-alumno del ramo de Urología en quinto, sexto y séptimo año de la carrera de medicina, donde también hice la pasantía obligatoria de verano”, recuerda.
En enero de 1978, una vez titulada, (con distinción máxima), el Dr. Omar Jara la invitó esta vez a hacer una beca de Urología en el hospital Carlos Van Buren de Valparaíso, donde terminó como uróloga pediátrica. “Como esta especialidad no existía en nuestra región, solicitamos autorización a la universidad para formar por primera vez a una Uróloga Pediátrica. El programa incluía compartir mi tiempo como becada en el servicio de Urología y Pediatría. Durante la beca, incorporé en mi formación la atención urológica de mujeres adultas”.
Hijos, beca y trabajo: buscando el equilibrio
Durante ese período de formación en el servicio de Pediatría del Hospital Van Buren, la Dra. Yunge tuvo a su cargo una sala de nueve camas dedicadas a Urología y Nefrología, donde también se recuperaban niños que operaban en los pabellones de Urología. “De manera paralela, tuve dos embarazos, dos hijos, y dos lactancias de ocho meses cada una, sin discontinuar la beca”, cuenta con orgullo.
Hace 42 años, en el congreso anual de urología de 1981, el presidente de la SCHU, el Dr. Pedro Martínez, le entregó el título de Especialista en Urología. Al año siguiente ingresó a trabajar a la Teletón donde estuvo 30 años. Posteriormente, la contrataron en el servicio de urología del Hospital Van Buren para iniciar la Urología Pediátrica donde estuvo hasta fines de 1984. Y cuando el jefe de servicio de Cirugía Infantil del Hospital Deformes, el Dr. José Bengoa, jubiló, pidió al director de dicho recinto médico que le ofrecieran sus horas. Así lo hicieron y la dra. Yunge comenzó entonces sus labores en el Servicio de Cirugía Infantil, a fines de 1984.
“Luego del terremoto de 1985 decidí priorizar ser madre y esposa, y a fines de ese año me retiré del servicio con una gran pena… Nunca imaginé la posibilidad de hacer una beca fuera de Viña del Mar, porque no me permití dejar a mis dos hijos sin mi presencia y tampoco podía llevarlos conmigo”.

«Particularmente en la Urología pediátrica, el desafío mayor fue iniciar un camino muy poco transitado en esta región.»
Dra. Perla Yunge,
Primera uróloga pediátrica de la Quinta Región.
¿Cuáles fueron los principales desafíos que debió sortear para desempeñarse en la urología hace 40 años?
Vengo de una familia de mujeres fuertes, autónomas e independientes, donde la definición de éxito era desarrollar al máximo nuestras capacidades y hacer cada cosa lo mejor posible. Probablemente estas dos creencias influyeron en mi pensar y actuar, a lo largo de mi vida y en mi profesión.
¿Y eso llevado a la urología?
Los desafíos habrían sido los mismos en cualquier especialidad, que es hacer lo mejor posible con cada paciente. Particularmente en la Urología pediátrica, el desafío mayor fue iniciar un camino muy poco transitado en esta región. Con los años, caí en la cuenta de que fui la primera mujer becada del Hospital Van Buren. Actualmente, ya somos cuatro las mujeres que hemos hecho beca en este servicio. También fui la única mujer en la Sociedad Chilena de Urología, hasta el ingreso de la Dra. Carolina Carmona en 2001. La primera Uróloga, Dra. Erna Silva, ya se había retirado; lamentablemente, nunca nos conocimos en persona.
¿Algún consejo para las nuevas generaciones de mujeres que se integran a esta especialidad?
No soy de dar consejos y las nuevas generaciones lo están haciendo muy bien. La verdad, las admiro. Si pudiera decir algo, creo que se debe tener siempre al paciente como el centro de todo. Los tiempos, sin duda, han cambiado, al igual que los desafíos. El mío fue integrar el rol de madre, esposa, hija, con el de profesional. Y aprender a manejar la sensación de culpa, por tener que dejar a mis hijos… Tanto así, que en un momento no acepté la invitación de hacer una pasantía con el Dr. Ricardo González, en su servicio en USA. Aunque años más tarde hice una pasantía corta en Puerto Alegre, con el Dr. Decio Streit, para manejo de Hipospadias.
La dra. Yunge –quien en la actualidad sigue activa en su profesión– no quiere terminar esta entrevista sin antes agradecer a sus compañeros de Universidad. “A las mujeres nos trataron como iguales desde el primer año. También le hago un reconocimiento a los grandes profesores de Urología y de Pediatría del Van Buren, que me traspasaron sus importantes conocimientos fundamentales para mi profesión”.