El dr. Gómez especialista señaló que lo más importante en esta materia es que el paciente, que partió siendo un niño y ahora es adulto, arrastra una condición crónica.
Dr. Reynaldo Gómez, Past President de la Société Internationale d’Urologie (SIU)
“La hipospadia es una patología crónica”
El especialista señaló que lo más importante en esta materia es que el paciente, que partió siendo un niño y ahora es adulto, arrastra una condición crónica, ya que la cirugía puede compensar los defectos, pero no cura el problema.
Cuando nace un niño con hipospadia, el equipo tratante debe tener siempre presente que la cirugía no es curativa, sino paliativa, por la imposibilidad de construir la uretra. “Por tanto, es importante incorporar desde el comienzo el concepto de que ese paciente a futuro, cuando sea adulto, va a tener problemas y complicaciones. La hipospadia no puede considerarse como un trastorno del niño, sino como una patología crónica que debe ser integrada, y mirada no solo desde la esfera miccional, sino también sexual”, señaló el Dr. Reynaldo Gómez.
El gran desafío de la hipospadia es la integración de la información clínica de los pacientes en los distintos centros de salud. “Ha habido iniciativas al respecto, pero aún no está resuelto. Quizá la solución sea que la propia familia arrastre un registro digital, que pueda ser entregado al paciente cuando sea mayor; no veo otra manera de solucionar el tema. Son muchas las barreras que se interponen para el almacenamiento y transmisión de la información clínica desde la pequeña infancia, hasta la adolescencia y la edad adulta. Por fortuna, en la actualidad, las herramientas digitales que estamos integrando nos van a permitir tener mejor acceso a los registros clínicos anteriores de esos pacientes, lo que en un pasado no existía y que agregaba complejidad al tema”, concluyó.