“Las mujeres seguimos teniendo doble presencia, en el sentido de estar en un trabajo que es competitivo, en que debemos dedicar mucho tiempo a la parte profesional y, además, estar preocupadas de la familia”, confiesa la Dra. Nelly Letelier, reconocida uróloga infantil con más de 30 años de trayectoria.
Dra. Nelly Letelier , Jefa Depto. Departamento de Cirugía Hospital Exequiel González Cortés:
“He logrado compatibilizar esta vida compleja, pero muy linda, que es la medicina y la familia”
“Las mujeres seguimos teniendo doble presencia, en el sentido de estar en un trabajo que es competitivo, en que debemos dedicar mucho tiempo a la parte profesional y, además, estar preocupadas de la familia”, confiesa la Dra. Nelly Letelier, reconocida uróloga infantil con más de 30 años de trayectoria.
La medicina fue su pasión desde siempre, desde que tiene uso de razón. Era su manera de encontrarse, apoyar y brindar ayuda a personas en momentos de incertidumbre o de vulnerabilidad como lo es tener un hijo enfermo.
Amante de los niños y con una clara inclinación por la cirugía, combinó ambos mundos y optó por la cirugía pediátrica. De ahí derivó a la especialidad de urología pediátrica, que es un área de la cirugía reconstructiva, que sólo le ha traído gratificaciones y ganancias a lo largo de su vida. “Ganas como profesional, al aprender y ver cómo puedes mejorar la vida de los pacientes con pequeñas o grandes intervenciones”, indica la Dra. Nelly Letelier.
Se siente una agradecida de la vida, en cuanto a que pudo entrar a medicina, armar su carrera y llegar al hospital Exequiel González Cortés, que le dio todas las facilidades para desarrollarse. “Allí tuve las puertas abiertas de urología pediátrica, donde partí formándome como becada; después, ejerciendo la jefatura de urología por 15 años. Ha sido mi casa estos últimos 34 años, prácticamente desde que salí de medicina. Me dieron todas las posibilidades para desarrollarme como profesional y también como madre. Tengo tres hijos preciosos. He logrado compatibilizar esta vida compleja, pero muy linda, que es la medicina y la familia”, sostiene.
Al intentar recordar a todas las personas que han sido importantes en el desarrollo de su carrera, la Dra. Letelier nombra, entre otros, a su profesor y maestro, el Dr. Ricardo Zubieta, quien le enseñó la cirugía y la capacidad técnica. También menciona a la Dra. Rosita Castillo, de quien aprendió que la medicina no sólo era operar, sino que tratar de manera integral a los pacientes. Y aunque se le quedan varios nombres en el tintero –dice–, también nombra al Dr. Alejandro Zavala, un cirujano infantil, que fue su tutor durante la beca.

Dr. Ricardo Zubieta, Dra. Nelly Letelier y Dra. Rosita Castillo.(1993)
Los grandes hitos
Hitos en su carrera son muchos, aunque quizás el principal fue haber entrado a cursar la especialidad en el año 90’, en un momento en que en Chile era extremadamente difícil poder hacerlo. “Logré entrar a la beca de cirugía pediátrica. Era una especialidad de dos años, sin embargo, fui la segunda o tercera becada que experimentó el alargue de la beca a tres años. Y ahora que estoy en la vereda del frente, en la docencia, me doy cuenta de que esos tres años todavía son pocos para hacer una especialidad quirúrgica”.
Otro acontecimiento importante es, sin duda, ser la primera mujer a cargo del Departamento de Cirugía del hospital Exequiel González Cortés. Y, como miembro de la SCHU, destaca que la beca de urología pediátrica haya salido como una formación de subespecialidad.

Dra. Francisca Yankovic,Dr. Pedro José López,Dra. Nelly Letelier, Dr. Carlos Finsterbusch, Dr. Francisco Reed, Dr. Ricardo Zubieta, Dra. Alejandra Ríos. Equipo Urología Pediátrica Hospital Exequiel González Cortés.
“Cada vez somos más mujeres”
La medicina ha cambiado, como también el considerable aumento del ingreso de mujeres, que hoy bordea el 70 por ciento. En ese sentido, la doctora señala que uno de los grandes desafíos femeninos en la urología y en todas las especialidades, es mantener el equilibrio profesional con el personal.
“Las mujeres seguimos teniendo doble presencia, en el sentido de estar en un trabajo que es competitivo, en que debemos dedicar mucho tiempo a la parte profesional y, además, estar preocupadas de la familia. Para mí, y siempre se lo digo a mis becados, la familia es prioridad; es el soporte que nos da para mantenernos medianamente cuerdos en esta vida un poquito compleja que vivimos cada día. Yo creo que no habría hecho nada de esto si no tuviera siempre el apoyo de mi marido y de mis hijos”.