Durante su visita a Chile, este reconocido urólogo y pionero de la cistectomía radical robótica, abordó los desafíos en la formación que se requieren en el campo de la urología oncológica,  los beneficios de contar con un sistema centralizado de atención a pacientes y el futuro de la biopsia prostática. 

Dr. Peter Wiklund, Director del Programa de Cáncer de Vejiga en el Hospital Mount Sinai de Nueva York y en el Instituto Karolinska de Estocolmo

“Si quieres dedicarte al campo más desafiante de la urología,

encontrarás en él una fuente de profunda satisfacción, tanto para tu carrera profesional como para tu vida”

Durante su visita a Chile, este reconocido urólogo y pionero de la cistectomía radical robótica, abordó los desafíos en la formación que se requieren en el campo de la urología oncológica,  los beneficios de contar con un sistema centralizado de atención a pacientes y el futuro de la biopsia prostática. 

Este reconocido cirujano resume su consejo a las nuevas generaciones de urólogos y urólogas en dos ideas claves: la cirugía oncológica ofrece una carrera profundamente gratificante, pero exige preparación para una extensa curva de aprendizaje.

El Dr. Wiklund, quien desarrolló el programa de cáncer de vejiga en el Instituto Karolinska de Estocolmo y luego replicó su experiencia en el Hospital Mount Sinai de Nueva York, destaca que la alta exigencia académica de la cirugía oncológica es su mayor atractivo. Habiendo formado a decenas de uro-oncólogos, a su juicio, esta sub-especialidad obliga al médico a aprender y adaptarse de forma constante a la evidencia que va apareciendo.  Por ello, su mensaje para quienes buscan especializarse en esta área fue claro: “Si quieres dedicarte al campo más desafiante de la urología, encontrarás en él una fuente de profunda satisfacción, tanto para tu carrera profesional como para tu vida”.

Sin embargo, el camino no es fácil. “En lo personal, comencé realizando cistectomías radicales abiertas, luego laparoscópicas y para después desarrollar la técnica en cirugía robótica. Después de haber realizado miles de cistectomías, aún sigo aprendiendo. Si quieres ser cirujano oncológico debes estar preparado para una curva de aprendizaje muy larga”, comentó.

Beneficios de la centralización en tratamientos

A partir de su experiencia en Suecia y Estados Unidos, el Dr. Wiklund sostiene que la centralización de la atención en cáncer vesical músculo-invasor ofrece importantes beneficios para los pacientes. “En Estocolmo tenemos un sistema de salud pública, donde solo un hospital está autorizado para realizar cistectomías: el Hospital Universitario Karolinska, actualmente considerado entre los cinco mejores hospitales del mundo”, señala.

Aunque el sistema de salud en Estados Unidos es diferente, ya que está compuesto principalmente por hospitales privados en un contexto más competitivo, el Dr. Wiklund señala que este modelo está empezando a reconocer la mayor eficiencia que ofrece la centralización.

Según explica, la centralización no solo mejora los resultados clínicos, sino que también resulta económicamente más sostenible. Realizar apenas algunas cistectomías al año no es viable para un centro, mientras que concentrar los casos permite mejorar tanto la calidad como la eficiencia del tratamiento.

“De hecho, en Mount Sinai actualmente realizamos casi la misma cantidad de cistectomías que en Karolinska”, destaca el Dr. Wiklund, subrayando así como el volumen de procedimientos y los resultados positivos respaldan esta tendencia hacia la centralización.

RTU en bloque

Consultado sobre su opinión respecto a la resección en bloque de tumores vesicales, el Dr. Peter Wiklund señaló que es una técnica que es razonable en aquellos casos donde el tumor es relativamente pequeño. “El problema es que, a veces, los tumores son grandes. Por lo tanto, tienes que fragmentarlos y luego hacer biopsias para determinar el estadio del tumor. Esto es para mí el gran inconveniente. Teóricamente la RTU en bloque es mejor para tumores pequeños donde realmente puedes hacer una resección completa en una pieza y obtener el estadio del tumor sin necesidad de fragmentarlo. Sin embargo, creo que no es una técnica adecuada cuando los tumores son más grandes”, sostiene. 

Biopsia de próstata: transrectal o transperineal

En relación con el futuro de la biopsia prostática, el Dr. Wiklund estima que la técnica transrectal será olvidada, y que en adelante se realizarán exclusivamente biopsias transperineales, dado su mayor nivel de seguridad y precisión. “La discusión sobre la biopsia transperineal versus transrectal viene de Escandinavia, donde la mayoría de los centros han cambiado a la vía transperineal porque tiene menos infecciones. Personalmente creo que es mucho mejor para el paciente hacer una biopsia transperineal porque hay menos infecciones graves”. 

Sin embargo, también ve algunas limitaciones. “El problema con la biopsia transperineal es que las muestras se toman en un ángulo distinto y, en consecuencia, es más difícil predecir exactamente dónde está el tumor”. Al estar acostumbrado a interpretar las biopsias transrectales, reconoce que la localización del tumor resulta más compleja cuando se basa en una transperineal. “Cuando hago una prostatectomía, si tengo biopsias transrectales, estoy mucho más seguro”, agrega. No obstante, considera que es posible y necesario adaptarse dados los beneficios de la técnica transperineal.

Al ser consultado sobre si debieran mantenerse las biopsias sistemáticas o realizar únicamente biopsias dirigidas, el Dr. Wiklund destacó que la elección depende del contexto clínico. “Para el screening, la combinación de resonancia y biopsia dirigida es relevante, porque termite biopsiar solo a pacientes con cánceres clínicamente significativos y, al mismo tiempo, evitar encontrar todos esos tumores innecesarios”, explicó. Sin embargo, advirtió que en el contexto de un tratamiento radical, como la prostatectomía, las biopsias sistemáticas siguen siendo necesarias. “Cuando realizas una cirugía, si solo cuentas con biopsias dirigidas, existe una alta probabilidad de pasar por alto otros focos de cáncer, ya que el cáncer de próstata suele ser multifocal. Esto significa que tendrás menos información sobre la extensión real de la enfermedad”, advirtió. En este sentido, expresó reservas respecto a la política de screening basada exclusivamente en biopsias dirigidas: “Veo como un problema esta política”.

Entrevista realizada por Dr. Francisco López, urólogo Servicios Urología PUC