La ceremonia en que se otorgó la distinción “Maestro Chileno de Urología” -galardón más importante de la urología nacional- al Dr. Octavio Castillo, se convirtió en uno de los momentos más emotivos del Congreso Centenario SCHU. Al recibir su reconocimiento, el homenajeado pronunció un discurso que conmovió profundamente a toda la audiencia. A continuación, presentamos un extracto de sus palabras.
FUFFER
Urología reconstructiva: una subespecialidad que avanza desde el trabajo colaborativo
Con un fuerte enfoque en la docencia y la formación de nuevos especialistas, la Dra. Laura Velarde, recientemente electa presidenta de la Filial de Urología Funcional, Femenina y Reconstructiva (FUFFER), asegura que uno de los grandes desafíos de esta nueva etapa será seguir consolidando el trabajo multidisciplinario y colaborativo dentro de esta subespecialidad, que cada día suma más profesionales interesados.
¿Qué desafíos enfrenta ahora que asumió el liderazgo de FUFFER?
La Filial de Urología Funcional, Femenina y Reconstructiva de la SCHU ya tiene una base muy sólida. Mis antecesores dejaron principios y líneas de trabajo muy bien establecidos. Gran parte de lo que se ha desarrollado hasta ahora ha estado enfocado en la docencia, la difusión y el acompañamiento quirúrgico a colegas interesados en esta área. Gracias a eso, poco a poco la filial ha ido tomando cada vez más fuerza
y relevancia.
Esta filial ha destacado por la incorporación de mujeres urólogas. ¿Cómo ha sido esa evolución?
Cuando llegué a Chile hace 15 años, éramos apenas cinco urólogas en todo el país y era la única dedicada a urología reconstructiva. Hoy somos más de 60 urólogas, y muchas de ellas tienen interés en esta subespecialidad. Pero no solo ha crecido el interés entre mujeres urólogas. También hay muchos urólogos muy motivados por desarrollarse en esta área. Y algo muy positivo de nuestra filial es que trabajamos en equipo. Para mí, eso es fundamental y será uno de los pilares que quiero fortalecer durante mi presidencia.
¿Cuándo se retomarán las Jornadas de Uro-oncología?
Estamos retomando nuestras Jornadas de Uro-oncología de una manera muy positiva, en conjunto con la Sociedad Chilena de Oncología Médica, la Sociedad Chilena de Radioterapia Oncológica y la Sociedad de Medicina Nuclear. La jornada se realizará el 2, 3 y 4 de Julio en la ciudad de La Serena.
Se trata de una instancia muy relevante, ya que es la única jornada multidisciplinaria que desarrollamos, permitiéndonos abordar de manera integral las distintas respuestas que requieren nuestros pacientes.
¿Cómo observa el desarrollo de la cirugía urológica reconstructiva?
La urología reconstructiva siempre ha debido estar presente en todos los centros. Lo que ocurre es que muchas veces no se le había dado la visibilidad necesaria. Sin embargo, esta necesidad siempre ha existido.
La llegada de especialistas en reconstructiva representa un complemento muy importante para otros equipos quirúrgicos, especialmente porque muchas de las secuelas que tratamos derivan de cirugías oncológicas vinculadas a patologías GES.
Cuando el cáncer ya ha sido tratado, muchas veces quedan secuelas funcionales que también requieren atención. No podemos abandonar al paciente en esa etapa. El proceso oncológico es largo y complejo, y acompañar al paciente implica también ayudarlo a enfrentar las complicaciones o secuelas que puedan aparecer posteriormente.
Por eso es tan importante el trabajo coordinado entre los distintos equipos: desde quienes realizan la cirugía oncológica hasta quienes intervenimos posteriormente para tratar secuelas funcionales o reconstructivas. Y para lograrlo, es indispensable contar con programas de entrenamiento sólidos.
¿Cómo ve el desarrollo de esta subespecialidad en Sudamérica?
Sudamérica ha avanzado mucho en programas de formación en urología reconstructiva. Hoy existen centros muy potentes y referentes de gran nivel.
En Chile, nosotros trabajamos desde el Hospital del Trabajador como centro formador, y además contamos con certificación de la Society of Genitourinary Reconstructive Surgeons (GURS) y por la Société Internationale d’Urologie (SIU), lo que representa un respaldo importante para el trabajo académico y asistencial que realizamos.
¿Qué relevancia tienen los programas de formación?
Son absolutamente fundamentales. Formarse únicamente viendo videos u observando cirugías es muy complejo en esta especialidad.
Nuestros pacientes suelen venir de procesos difíciles: tejidos irradiados, múltiples cirugías previas o varios intentos fallidos. Son pacientes complejos, que además tienen cada vez menos tolerancia al fracaso y buscan soluciones definitivas.
Eso nos obliga a formarnos adecuadamente y bajo tutoría especializada. Para eso existen los programas de entrenamiento.
En Chile, el doctor Reynaldo Gómez fue pionero en impulsar esta área con un enorme espíritu docente y formador. Él creó un programa donde yo fui la primera fellow y luego continuaron muchas otras colegas. Creo que es fundamental seguir potenciando este tipo de instancias formativas.
¿Qué sello le gustaría dejar en FUFFER?
Me gustaría aportar, principalmente, una mirada centrada en el trabajo en equipo. No solo entre urólogos reconstructivos, sino también junto a otras especialidades, para poder acompañar al paciente en todas las etapas de su proceso.
Muchos pacientes oncológicos necesitarán posteriormente manejo de incontinencia, disfunción eréctil o secuelas actínicas. También es importante fortalecer el vínculo con los equipos de urología pediátrica y avanzar en programas de transición para pacientes jóvenes.
Hay muchos proyectos que podemos desarrollar y me gustaría que esta etapa se caracterice por la unión y el trabajo colaborativo.
¿Qué mensaje le gustaría entregar a los y las urólogas interesadas en esta área?
Los invito a participar activamente en todas nuestras actividades y a mantenerse cerca de la filial. Vamos a seguir informando sobre los proyectos, cursos e iniciativas que desarrollemos, y esperamos contar con el apoyo y la participación de todos quienes quieran crecer en esta subespecialidad.